17 de marzo 2020
Estimados Hermanos y Hermanas en Cristo:
Debido a mi preocupación pastoral por la gente del centro de Texas, estoy suspendiendo todas las misas y liturgias públicas en toda la diócesis, con efecto inmediato. Si bien esperaba que pudiéramos continuar celebrando la misa pública, tomé esta decisión después de discernir en oración y a la luz de las recientes recomendaciones de los funcionarios de salud pública.
He dado instrucciones a nuestros sacerdotes para que ofrezcan Misas diarias y dominicales en privado en los santuarios parroquiales. Para mantenerse conectado con su comunidad parroquial, muchas de estas misas, especialmente la dominical, estarán disponibles en las redes sociales de su parroquia. Además, pido que todas las parroquias continúen operando normalmente, con personal reducido si es necesario. Haré lo posible para mantener las operaciones diarias en el Centro Pastoral y Caridades Católicas del Centro de Texas para acompañar a todos los necesitados.
Con esta decisión, ofrezco las siguientes directivas:
▪ Todas las parroquias mantendrán una misa privada diaria en el santuario principal para el bienestar espiritual de la comunidad. Si una parroquia tiene una iglesia misionera, pido que se celebre una misa privada en ese santuario al menos semanalmente.
▪ Se alienta a las parroquias a desarrollar diversas formas de construir una comunidad espiritual a través de las redes sociales y grupos pequeños cristianos.
▪ Todas las misas de Confirmación se reprogramarán más adelante.
▪ Los funerales y bodas se celebrarán en privado con la asistencia de familiares y amigos cercanos, dentro de las limitaciones de cualquier orden del condado o la ciudad.
▪ Las iglesias parroquiales permanecerán abiertas durante sus horarios normales para oración privada y devocionales.
▪ Se cancelan todos los servicios penitenciales comunales en las parroquias. Sin embargo, los sacerdotes continuarán ofreciendo el Sacramento de la Penitencia de acuerdo con el horario regular de la parroquia, observando los avisos de salud pública sobre el distanciamiento social.
▪ Los sacerdotes deben permanecer disponibles para el sacramento de la Unción de los enfermos, observando los avisos de salud pública sobre el distanciamiento social.
▪ Ya que las misas públicas han sido suspendidas, el ministerio para llevar la Sagrada Comunión a los hogares también es suspendido. El clero debe usar el juicio prudencial para llevar la Sagrada Comunión a aquellos que están gravemente enfermos.
▪ No se deberán celebrar misas privadas en los hogares.
▪ Las oficinas parroquiales deberán mantener el horario laboral normal con el personal esencial, observando los avisos de salud pública sobre el distan ciamiento social.
▪ Los ministerios parroquiales pueden continuar, observando los avisos de salud pública con respecto al distanciamiento social. Se les pide a los párrocos que hagan un juicio prudente en estos asuntos.
▪ Los programas de educación religiosa deben seguir los cierres de los distritos escolares locales.
▪ Las escuelas católicas deben seguir las directivas del Superintendente de Escuelas Católicas.
▪ Se alienta a las parroquias con adoración perpetua a seguir las advertencias de salud pública y garantizar que no haya momentos en que la Eucaristía se quede sola.
Mientras comparto las esperanzas, penas y ansiedades de los fieles cristianos durante este tiempo de incertidumbre, pido que sigamos orando por la fuerza para perseverar, por la gracia de Dios, recordando mantener nuestros ojos fijos en el Señor.
Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio en las pruebas, nuestra fortaleza en la enfermedad, nuestro consuelo en la tristeza, perdona a tu pueblo, te rogamos, para que a través de esta aflicción, al fin puedan encontrar alivio a través de tu amorosa misericordia. Pedimos esto, por intercesión de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona de esta diócesis, y San José, patrón de la Iglesia universal. Amén.
Sinceramente en Cristo,
Monseñor José S. Vásquez
Obispo de Austin